No sin mi hija (Libro) 1987
Este es un libro basado en hechos reales y que tiene una película. Como siempre hay diferencias entre la película y el libro. En el libro la protagonista Betty ya sospecha de antemano que si va con su marino iraní y su hija a Irán es posible que se queden allí porque él las obligue. La historia es la siguiente. Betty era una normal norteamericana que se enamora de un médico que vive en EEUU de origen iraní. Moody llevaba veinte años viviendo en su nuevo país y parecía totalmente integrado en la cultura occidental. En la película no se explican bien los antecedentes. Cuando aún estaban en EEUU, y en Irán sucedió lo de la revolución iraní (1975) Moody empezó a rodearse de un círculo de jóvenes iraníes contentos con los cambios que se estaban produciendo en su país natal. La Revolución iraní fue un movimiento social que quitó del poder al sha de Persia que había empezado a tomar medida un pelín pro occidentales. El sha estaba apoyado por EEUU (que siempre mete sus tentáculos en cualquier país que pueda). Total, que una vez depuesto, llegó al poder Jomení que era ayatolá iraní (era una especie de sacerdote con una visión muy estricta sobre el papel de la religión en Irán y la preservación de las costumbres).
A donde quiero llegar es que en el libro, la propia Betty ya va contando que incluso antes de viajar a Irán, ella ya intuía que había peligro por eso le hizo jurar a Moody sobre el Corán que tanto ella como su hija regresarían a EEUU. Lo explico mejor, por lo visto Betty habló con un abogado y resulta que incluso si se hubiera divorciado de Moody, él habría tenido potestad para llevarse a la niña Mahtob a visitar a su familia a Irán. Al final resulta según lo pronosticado y una vez allí Moody les obliga a quedarse fallando a su promesa sobre el Corán. No quiero hacer lo que ya se ha hecho en la película que es poner a Moody de malo. Voy a hacer un poco de abogada del marido. Me explico, sí es cierto que él engañó a su mujer y le traicionó obligándole a quedarse en Irán, pero Betty (y eso se cuenta en el libro) se había implantado en EEUU un DIU sin que su marido lo supiera. Vamos a ver... eso es también un engaño. Si una pareja quiere establecer un control de la natalidad deberían hacerlo al unísono. Lo cuento porque no solamente Moody tuvo su momento de mentir. Quitando eso, él no tenía derecho a obligarlas a quedarse en Irán. No tenía derecho desde el punto de vista occidental porque desde el iraní tanto la mujer como la hija son propiedad del marido. Total, que es un relato muy interesante sobre cómo ella aferrándose a la esperanza empieza a planear el retorno de ella y su hija a EEUU. El título "No sin mi hija" es porque lo complicado realmente era sacarlas a las dos. Betty podría haberse ido de Irán mucho antes, pero en la embajada le explicaron que tenía que dejar allí a la niña. Betty bajo ningún concepto acepta esta premisa y pelea hasta la saciedad por el retorno de las dos.
El libro está muy bien porque explica cómo era la vida en Irán, cómo funcionaba el mercado e incluso habla de las personas iranís que intentaron ayudar a Betty poniendo en peligro su vida porque allí sí había quienes consideraban que tanto ella como la niña deberían regresar a occidente ya que era su hogar. Occidente y los países islámicos estamos distanciados y sabemos muy poco sobre los habitantes de esos países. El choque cultural es tan gran que nos puede llevar a deshumanizar a los otros y verlos como seres extraños e incomprensibles. Una cosa buena de esas sociedades son el cuidado que tienen los unos de los otros en el sentido de que los vínculos familiares tienen una fuerza brutal. Me refiero a que a lo mejor hay (me lo invento) más de sesenta personas que pertenecen a una misma red familiar y se ayudan con todo lo que pueden. Por otro lado, es un régimen que deja casi ninguna libertad. Betty cuenta que había incluso una especie de "policía del burka" (pasdar) que se encargaba de que las mujeres que andaban por la calle llevaran bien puestas las dos prendas de ropa protocolarias: el montoe y el roosarie.
Lo que más me gusta del libro es que permite conocer la cultura iraní, el wc que tienen es un agujero en el suelo, echan agua por la cocina para quitar las cucarachas, el comer con las manos, limpian y se duchan muy de vez en cuando. Lo cual no quita que haya mujeres que (habiendo sido criadas en esa cultura) defiendan a muerte las tradiciones. A pesar de que los cambios que se estaban produciendo en Moody ya se intuían en EEUU al llegar a Irán él se sobre-islamizó. Volvió a recuperar todas sus costumbres y pensamientos como iraní que le habían sido inculcados desde la más tierna infancia. Lo curioso es que este fenómeno no es exclusivo de las personas de Irán. No son los únicos que al volver a su país natal se impregnan de su cultura. Por ejemplo, leí una vez que hay parejas norteamericanas en las que uno de los dos es de Japón y al ir allí saca todo su lado japonés como si hubiera estado dormido. Es decir, se vuelve más japonés de lo que era en occidente. Para concluir, recomiendo mucho el libro porque permite entender mejor la historia, es ameno, está muy bien escrito y refleja a la perfección el sentimiento de enclaustramiento de ella, sus frustraciones y la lucha incansable que hizo hasta conseguir salir de Irán.
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