De la Revolución de Septiembre a la Restauración (Libro) 1976
Este es un libro escrito por Antoni Jutglar. Profesor de historia contemporánea en la Universidad de Barcelona. Aquí nos cuenta todos los entresijos que rodean a la revolución de 1868 que echó a Isabel II del trono y de España. Fue una una revolución encabezada por el astuto y ambicioso Prim. Topete sublevó a la armada en Cádiz. Prim tenía una propuesta de gobierno a favor de la clase acomodada lo que chocaba con las ideas de las juntas populares. Éstas fueron un molesto factor para Prim porque querían la República Federal mientras que él defendía la monarquía. La Junta de Madrid fue la que le dio el poder a Serrano y por ende a Prim, que era quien encarnaba el espíritu de la protesta. Se montó un gobierno provisional que se encargó de desmantelar las juntas. Se llegó a establecer una Junta Superior Revolucionaria contra la que actuó Sagasta (el personaje que se repartirá el poder con Cánovas del Castillo durante la restauración monarquía).
Algunos de los defensores de la República Federal que respaldaban las juntas eran Pi y Margall y Figueras (quienes más tarde estarían en el núcleo de la I República). Estamos ante una época de enormes manifestaciones y crisis. Como por ejemplo la protesta de Málaga que fue liquidada por Caballero de Rodas. Detalles que me han llamado la atención del libro es que cuenta que cuando se eligió a Amadeo I, Cánovas se opuso tajantemente porque decía que el rey elegido a dedo no tenía legitimidad, que el rey debía de pertenecer a un linaje portenso y que hubo una época en la que España era un imperio y la isla de Cerdeña tenía la importancia de una partícula de polvo. De todos modos, Amadeo ganó la votación porque le interesaba a la clase acomodada. Pi y Margall consideraba al nuevo rey un sujeto corto de entendederas con poca ambición y poco autocontrol frente a sus apetitos. Sea como fuere, Prim estaba convencido de que poner a Amadeo sería la solución definitiva frente a aquellos que propugnaban el libertinaje. Se oponía radicalmente a que volvieran los borbones... ¿Quién le iba a decir a él los cambios que se avecinaban? Según Jugtlar uno de los fallos de Prim fue olvidar el enorme peso que tenía la Federación Regional Española (F.R.E). Prim estaba actuando como un dictador. Destaca en concreto un periódico llamado "El combate" financiado por Paul y Ángulo. Desde ahí se lanzaban puñales contra Prim e incluso se llegó a escribir que "moriría como un perro". Algunas voces señalan a Paul y Ángulo como el artífice del asesinato del catalán. Lo que es indiscutible, es que ese día se le acabó la suerte a Amadeo (si es que alguna vez la tuvo) y perdió a la persona que había sido su gran valedor. Tuvo que verse en medio de un país poco conocido, en un periodo convulso y con una riendas que no estaba preparado para tomar.
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